Tener tu propio horario, elegir tus vacaciones, decidir cuando y cómo trabajar, sin hablar de que todos tus beneficios son para ti. ¡¿Admitámoslo, como resistirse ante tal paraíso laboral?!

Ser emprendedor en España se ha convertido en ese ideal de trabajo, casi como la herramienta perfecta para poner en orden tus prioridades en la vida. ¿Vivir para trabajar o trabajar para vivir? Y es algo que en este momento económico-social está de moda.

Pero navegar en estas afirmaciones de “empoderamiento de vida” tan gratuitas, es solo contemplar la superficie de un océano mucho más peligroso y profundo, lleno de olas que golpean y corrientes de resacas. 
 Asumamos el hecho, ser freelance tiene muchos amaneceres, pero para llegar a ellos tendrás que aprender a navegar en la oscuridad.

Si hay algo en toda conversación en una mesa llena de freelance, es el cómo encontrar el equilibro para sacar un proyecto adelante sin dejar tu vida personal en el intento. En muchas ocasiones trabajaremos más de 12h al día y cuando hablamos de trabajar debemos incluir todas esas horas que invertimos en investigación para el crecimiento de tu negocio: búsqueda de clientes potenciales, campañas de publicidad, reuniones que pueden proporcionarte encargos o muchas veces no te llevarán a ningún lado. Pero no desfallezcas ni te desanimes, no estás solo. Crear tu propio trabajo y encontrar el equilibrio es posible.

ser freelance

Anna García Alcina, fotógrafa de bodas

 

En Llum coworking sabemos lo que significa el esfuerzo y aunque no existen las claves del éxito perfectas, creemos que podemos ayudarte con los siguiente consejos:

1. Cuestiona y planifica ¿Quien soy y qué quiero hacer?

¿Recuerdas cuando en el colegio realizabas esquemas y mapas conceptuales para estudiar? Te invitamos a que recuperes ese hábito y estudies cual será tu propuesta de marca. Por ejemplo: ¿Qué es lo que quiero hacer?¿A qué público me quiero dirigir?¿Cómo me voy a llamar?¿Cual será mi imagen corporativa? ¿Cuales son mis clientes reales y mis clientes potenciales?…
 Realízate una serie de preguntas respecto a ti y tu producto, quizá en algunas no serás capaz de darle una respuesta clara en este momento, pero no pasa nada. Es un ejercicio que te invitamos tengas siempre presente. Revisa las respuestas cada cierto tiempo, te darás cuenta que algunas cambiarán y serán mas concretas. Lo que te permitirán trazar un plan de acción.

Entonces viene el primer paso del largo camino : Traza metas a corto-medio plazo. Éstas suelen ser mucho mas fáciles de realizar, como por ejemplo : Crearte una cuenta en instagram (el gran escaparate de internet) y conseguir 100 seguidores reales. De esta manera conforme cumplas propósitos, te animarás a crear otros más grandes y ambiciosos.

Recuerda no proponerte demasiadas metas a grandes plazos o demasiado ideales. Vivimos en lo que se conoce como una sociedad de felicidad líquida. Nuestro estilo de vida nos tiene acostumbrados a recibir lo que queremos de manera rápida y ahora. Si vemos que todos nuestros esfuerzos no tienen un resultado inmediato, podemos llegar a frustrarnos.

Recuerda que tus mejores armas son la paciencia y el esfuerzo

2. Aprende a priorizar y busca ayuda. ¿Contratar un asesor o aprender a gestionar?

Sí, puede parecer obvio, pero cuando tienes que invertir dinero sin tener una fuente de ingresos, este punto en ocaciones puede traernos más de un quebradero de cabeza. Empezar con gestiones sin conocerlas podrá resultar muy complicado, sobre todo cuando quieres focalizar tu energía y ahorros en algo útil y lo más óptimo posible.

Darte de alta en autónomo, así como las gestiones trimestrales y anuales lo puedes hacer por dos vías : Por tu cuenta o contratando a un asesor. Todo dependerá de lo complejo que sea tu ejercicio económico, tu capacidad de organización y atención en este punto. Si eres una persona capaz, se te dan bien los temas administrativos y estás dispuest@ a dedicarle tiempo, sin duda realizar la gestión por tu cuenta te permitirá ahorrar todos los meses un dinero que te vendrán muy bien.

Por lo contrario si eres una persona despistada y que estos temas se te hacen bola, lo mejor es que contrates a un profesional que se encargue de llevar tus gestiones. No solo evitará posibles faltas y errores con tesorería (que créeme, salen muy caras), también te ahorrará dolores de cabeza y estarás más tranquilo para enfocarte en otros asuntos.

Para, analiza tus puntos fuertes y flacos y aprende a priorizar

3. Tu imagen hablará de ti. ¿Inversión en identidad coorporativa?

Llegamos a uno de los puntos mas controvertidos y que más dilemas genera cuando creamos nuestra pequeña marca.

Ya sabemos dónde queremos llegar, podemos comenzar con nuestro ejercicio económico, pero… ¡sorpresa! poco a poco consumimos nuestros ahorros, por lo que tomamos la fatal decisión de no invertir en un diseñador para crear nuestra identidad coorporativa.

Todos (incluso los propios diseñadores) hemos pasado por este trauma, pero si hay algo que hemos aprendido es que es una inversión que si quieres crecer, tarde o temprano vas a hacer. Por ello…Hazla desde el principio.

Tu imagen será tu carta de presentación, hablará de ti y tu profesionalidad. La necesitarás para demostrar al mundo que estás aquí y estás dispuesto a quedarte. 
 Busca un diseñador con el que te sientas bien y seas afin a sus trabajos, ante todo confía en su profesionalidad y déjate aconsejar. Crea tarjetas de visitas que transmitan los valores de tu marca y llévalas siempre encima, créeme, nunca sabes donde vas encontrar un posible cliente y lo mejor es estar preparado. Tienes que facilitar a la gente que tenga un rápido acceso a ti y tus servicios.

En este apartado no podemos olvidarnos del gran escaparate de internet : Redes sociales y Web.
 Vas a tener que dedicarle todas las semanas unas horas a este punto, mantente actualizado y en contacto con tu red, busca las herramientas para el posicionamiento seo y aumentar tus seguidores.

Y por su puesto, algo que nadie suele decir: No debes publicar todos los trabajos que realices, solo aquellos que te encanten y estén en la dirección del cliente potencial al que quieres llegar o de los que te sientas orgulloso. 
 Todos realizamos encargos con los que no nos sentimos identificados, especialmente al principio, pero necesitamos sacar rentabilidad a nuestro trabajo, simplemente guárdalos y aprovecha el aprendizaje de realizarlos.

4.Comprueba tus tarifas y aprende a decir que no

Somos freelance y aunque muchos “clientes” creen que vivimos de la fotosíntesis, la realidad es que tenemos facturas que pagar e intentar vivir sin precariedad. Como comentábamos en el punto anterior, hay que empezar a generar una cartera de clientes y tener ingresos para sacar nuestro proyecto hacia delante.

Eso no quita que, al principio debamos invertir mucho de nuestro tiempo en crear nuevas conexiones. Para ello podemos recurrir al “intercambio” con otros profesionales de diferentes sectores. Por ejemplo: Si eres fotógrafo y necesitas diseñador gráfico, quizá él necesite también de tus servicios, podéis realizar una colaboración donde ambas partes ganéis algo. De esta manera no solo tendrás el producto que buscas, también te conocerá alguien que te puede proporcionar trabajo en un futuro.

Ahora bien, debemos tener cuidado con esto y poner nuestros límites, ya que jamás creceremos si trabajamos gratis. 
 Plantea cual es tu margen para realizar intercambios y valora el beneficio que le puedes sacar.

Conforme nos vayamos haciendo un hueco en el sector y afianzar clientes, si todo ha ido bien, nos encontraremos con bastante demanda de trabajo. Este es un buen momento para comenzar a valorar si deberíamos incrementar nuestras tarifas y plantearnos si nos contratan por nuestra profesionalidad o por rentabilidad.

Haz un ejercicio de autoestima y valora tu trabajo, sabemos que da vértigo subir los presupuestos ante el miedo de perder clientes, solo te diremos una cosa: Quien te valora lo asumirá, quien solo te quiere por tu coste “barato” este cliente no te interesa. 
 No aceptes regateos que no creas justos. Si tu no te valoras, nadie lo hará.

 

ser freelance en España

5. Salud laboral y Gestión del tiempo

Según la OMS “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

Y sí, en todos los eventos de emprendimiento y coach te asesoran de los diferentes métodos para abrir y mantener una empresa. ¿Pero qué pasa con la herramienta más importante?¿Qué pasa con nosotros?
Estamos tan centrados en sacar nuestro trabajo adelante y lidiar con los problemas de ser freelance, que nos descuidamos por completo, especialmente la salud mental.


Trabajar en casa está bien, pero seamos honestos, requiere de mucha fuerza de voluntad no distraernos, tener un horario fijo y aprender a desconectar. Lo mejor para evitar ponerte a trabajar a cualquier hora, es establecer un espacio y horario solo de trabajo,

si está fuera de tu hogar, mejor. 
 
 No es fácil alquilar un local completo, asumir todos los gastos y quizá, tampoco sea necesario. 
 Existen alternativas como un Coworking (espacio de trabajo compartido). Dónde no solo tendrás una oficina para realizar reuniones y trabajar fuera de casa, también compartirás espacio con emprendedores como tú, con los que puedes crear sinergías de trabajo, compartir conocimientos e incluso te ayudarán aportándote nuevos puntos de vista. Encontrarás en los demás una manera de desahogo y compañía, tan necesarios para frenar lo que se llama “la soledad del freelance”


Aprende a cogerte vacaciones, de las de verdad. Nada de mirar el correo ni coger llamadas, solo en casos extraordinarios. 
 Utiliza un tiempo todos los días para tí, practica deporte, sal de cerveza con compañeros, haz algo con tu pareja…Lo que sea, pero sal.

Si un problema tiene solución ¿para qué darle más vueltas? Y si no tiene solución ¿para qué darle más vueltas? Asumir que hay cosas que no podremos cambiar, es el primer paso para hacerles frente.

Deberás gestionar situaciones de estrés y problemas con clientes, utiliza cada mal momento para sacarle el lado bueno y aprender. Son herramientas que te serán útiles en el futuro

Y por su puesto, aprende apoyarte en los demás y recordar que no estás solo

6. Busca motivaciones

¿Recuerdas cuando empezar a trabajar de tu pasión era una aventura fascinante? Quizá en este punto ya no te lo resulta tanto. En ocasiones harás encargos que siempre te parecerán iguales, verás como esas ganas de probar cosas nuevas e innovar han desaparecido debido a los muchos clientes que quieren lo típico.
 Simplemente te sentirás estancado y desmotivado. Especialmente si descuidamos el punto anterior.

En ese caso intenta recordar qué es lo que te impulsó a vivir de esto. Vuelve al punto uno: Cuestionate y planifica.

Reserva unas horas en tu agenda para la formación en ámbitos que puedan resultarte útiles en tu trabajo: Desde un curso de lettering a formación de contenido multimedia, te generará nuevas ideas y mantendrá tu mente despierta. 
 Intenta mejorar tus resultados de una manera creativa e divertirte con lo que haces.

7. Aprende a soltar y confiar

Sí, llegará el momento que habrás hecho todo lo que estaba en tu mano para que las cosas fueran bien y rápidas. Pero a veces la vida no funciona como nosotros queremos, lleva su propio ritmo. Aquí solo nos quedará actuar con uno de los mayores aprendizajes de la vida: Aprender a soltar la cuerda y esperar que sople el viento. Simplemente ten paciencia y estate atento, aprovecha todas las oportunidades. Alfinal el trabajo duro tiene su recompensa

Como dijo Bill Gates “La vida no es justa, acostúmbrate a ello. A veces no obtenemos todo lo que nos merecemos, o creemos merecer, sin embargo, hay que seguir luchando por lo que uno cree y demostrar capacidad de resiliencia para superar los baches del camino”

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