Trabajar como freelance tiene muchas ventajas —flexibilidad, autonomía, elegir proyectos—, pero también un lado B que no siempre se cuenta: la soledad, la falta de rutina y ese “ya me pongo luego” que se alarga más de la cuenta.
Por eso, cada vez más profesionales independientes están optando por trabajar en una oficina compartida, no como un capricho, sino como una forma inteligente de ganar foco, motivación y oportunidades reales. Porque sí, ser tu propio jefe mola… pero hacerlo rodeado de gente que también está sacando proyectos adelante, suele funcionar bastante mejor.

Beneficios de trabajar en un coworking siendo autónomo
Venga, pues empezamos por contarte todas esas cosas que puedes llevarte si decides probar suerte en un coworking como Llum:
- Estableces una rutina: el tener un sitio fuera de casa donde darle a las teclas, puede ser un pilar muy importante para dejar de hacer el vago o liarse a poner el lavavajillas.
- Tienes una dirección para tu negocio: oye que lo de trabajar en casa está muy bien, pero decirle a tus clientes que trabajas en el centro de Valencia, es otro nivel.
- Haces contactos: al convivir día a día con profesionales de muchos sectores, cada mañana se abre la puerta a nuevos clientes, socios o recursos para sacar adelante tus proyectos.
- También amistades: salvo que te guste mucho la compañía de Ana Rosa Quintana, trabajar en casa no te aporta nada en lo social. En un coworking como Llum podrás conocer personas nuevas y, quién sabe, tal vez ampliar tu círculo de amistades.
Estas son algunas de las más importantes, pero ¿qué hay de lo económico? ¿Tiene también sus ventajas? Te lo contamos.
Cómo deducir el alquiler de un coworking en el IRPF
Este es otro punto a favor muy chulo. Seguro que tu asesoría te ha contado que si trabajas en tu propia casa, no te puedes deducir todos los gastos. Se establece que utilizas solo una parte de la vivienda, y da igual que decidas poner tu portátil en la vitrocerámica o hacer las videollamadas en el baño, eso a Hacienda le da igual.
Pero en un coworking sí puedes deducirtelo todo, porque realmente lo que estás haciendo es pagar un servicio, como cualquier otro gasto que hagas para tu negocio. Vamos, que cada mes que pagues tu cuota, lo puedes meter en tu contabilidad y eso que te quitas en los cierres.
Servicios de un coworking para autónomos
Además de estos beneficios, trabajar en una oficina compartida siendo freelance implica tener a tu disposición una serie de servicios muy interesantes.
Aquí cada uno tiene los suyos, pero te vamos a contar los que te ofrecemos en Llum.

Salas de reuniones
¡Buah! Qué maravilla es eso de recibir a tus clientes en una sala de reuniones con su proyector, su jarrita de agua, una decoración chula… Que sí, que bajar al bar de la esquina está bien de vez en cuando, pero atender a tus negocios en un espacio empresarial es otro rollo.
Cabina para videoconferencias
¿Y qué me dices de intentar hablar con alguien al otro lado de la pantalla y que el ruido te interrumpa? ¿O qué pasa si al estar tratando algo delicado al vecino le da por pasar la aspiradora? Para eso tenemos nuestra cabina insonorizada, donde nadie te molestará, ni se enterarán de lo que hables.
Comedor y cocina
En Llum Coworking lo tenemos todo pensado para que puedas pasar todo el día con nosotras como si fuera tu casa. Y eso también incluye los momentos de descanso.
Tenemos dos comedores superchulos, con sus correspondientes cocinas para que te prepares lo que quieras. ¡Ah, y además puedes tomar café gratis! Y siendo freelance… eso no lo puedes rechazar.
Internet a toda velocidad
Y por supuesto, no podíamos dejar de hacer mención a la pedazo de conexión de internet que tenemos por aquí. Somos conscientes de que no hay nada peor que tener que esperar para que ese email entre o que se corte la reunión en el momento clave.
Aquí eso no te pasa, nuestro internet es más rápido que la aparición de la lluvia cuando lavas el coche.

Cómo reservar una mesa en nuestro coworking
Pues es bien fácil. Solo tienes que dar una vuelta por esta página, encontrar el servicio que quieras, y en un par de clics lo tendrás resuelto. Los puestos flexibles y las salas las puedes dejar reservadas directamente por la web.
Pero si quieres reservar un puesto fijo o pasarte por aquí a ver todo esto que te hemos contado en primera persona, solo tienes que enviarnos un mensaje y te contaremos lo que tienes que hacer.
Sea como sea, si eres freelance no deberías dejar de probar lo que supone trabajar en un coworking. Quien prueba repite y si no, ya nos lo dirás. ¡Te esperamos!