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AUTORA

Ariadna Santana

Ariadna Santana

Mi nombre es Ariadna, aunque casi todo el mundo me llama Ari. Soy Canaria, diseñadora web y fundadora de Llum Coworking

Más sobre mí

Cómo comer sano aunque seas freelance

Tú que acabas de aterrizar en este nuevo artículo, te estarás preguntando: ¿Qué narices le pasa a la señorita Llum? ¿Nos quiere matar de hambre? ¿No tenemos suficiente con ser autónomos? ¿Con combatir frente a frente con el inestable mercado laboral? ¿Contra el reggaetón? ¿Contra las motomamis? ¿Contra esta amnesia en el cielo del paladar?

No te preocupes que no se me han fundido los plomos. Hoy vamos a hablar de comida sana porque quiero lo mejor para los llumers y es que es una realidad, que en el mundo freelance se come regulinchi. Por eso prepara tus cubiertos, anúdate la servilleta al cuello y acompáñame a través del maravilloso mundo de la slow food.

 

¿Por qué comemos rápido y cómo afecta nuestro organismo?

Estas dos cuestiones tan interesantes tienen una respuesta común y no es otra que las prisas. Vivimos en un mundo tan ajetreado que no hemos acabado de hacer algo y ya estamos pensando en lo siguiente. Nos levantamos temprano porque tenemos que desayunar, lo hacemos de cualquier manera porque hemos de ir corriendo a Llum Coworking. Después, en el metro repasamos los mensajes que los clientes nos dejaron ayer (ya-sé-que-no-estás-trabajando-pero-te-mando-este-mensaje-para-cuando-puedas). En el trabajo nos falta tiempo para terminar las tareas e incluso comemos frente al ordenador para poder ganar tiempo e ir al gimnasio. Y cuando nos ponemos a hacer ejercicio, adivina, estamos pensando en la forma de llegar antes a casa, cenar rápido y volver a la cama para empezar de nuevo el bucle. A esto súmale el almuerzo de negocios, la galleta que trae un compañero y ese tentempié que te compras de camino a casa para no morir de un bajón de azúcar.

Esta es la vida de un freelance y, sorpresa, sorpresa, nuestro cuerpo no está diseñado para tener un día a día así. Los seres humanos, como cualquier otro animal, tenemos unos tiempos desde el punto de vista biológico. Maltratar al organismo con comidas calóricas y ultraprocesadas, someterlo a prisas y no dar tiempo a una correcta digestión, suele venir asociado a multitud de dolencias. La lista va desde la obesidad (esas galletas cero azúcares mienten más que un espejo de AliExpress) a problemas estomacales, cansancio e incluso insomnio.

Esto, por supuesto, influye en nuestro rendimiento laboral. En este punto me dirás: eso es, señorita Llum, me identifico totalmente, pero, ¿cómo puedo cambiarlo? ¡Me alegra que me hagas esta pregunta, querid@ amig@!

 

 

El camino a un nuevo horizonte: reconcíliate con la slow food

El bestseller de Carl Honoré “Elogio de la lentitud”, nos da algunas pistas de cómo podemos salir de este bucle de comida precocinada y chocolates que desaparecen solos entre la bruma. El concepto de slow food se ha expandido por todo el mundo, pero tiene a Italia como cuna. Hace un llamamiento a recuperar la cocina tradicional, lenta y sana. Nos hace reflexionar acerca de lo que realmente se tarda en cocinar un plato como una abuela de Benaguacil y degustarlo con tranquilidad. Ambas cosas no deberían llevarte más de media hora si lo haces bien. ¿De verdad no tienes ese tiempo? Si la respuesta es no, estarás nadando en billetes y este artículo te importará lo mismo que a mí el reggaetón.

Si tienes la suerte de comer en casa, no dejes que la pereza gane la partida. La mayoría de los platos comunes como ensaladas, sopas, pasta, carnes y pescados, se preparan en menos de diez minutos. Y si lo haces en el trabajo, los magníficos tuppers de toda la vida, nos abren un maravilloso mundo de posibilidades healthy.

Y ahora viene la magia, porque hace tiempo que se ha puesto de moda una técnica que nos permite afrontar este desafío de una manera efectiva en cualquiera de las dos opciones. Se llama batchcooking y te lo presento a continuación.

 

 

El batchcooking: el mejor amigo de la cocina freelance

El batchcooking es el turbo que necesitas para que comer sano no se convierta en otro foco de estrés. Es una técnica que nos permite tener listo el menú de toda la semana o, al menos, facilitarnos la tarea para que no tengamos que dedicar apenas tiempo en su preparación.

Se basa en la teoría de que la mayoría de los platos utilizan un ingrediente diferencial y una serie de complementos que suelen ser comunes a distintas recetas. Es decir, con tomate, cebolla, huevos y pimientos, podemos preparar una ensalada, una pasta, empanadillas, tortilla e incluso un puré. Por ello, se plantea que dedicándonos una sola tarde a cocinar, podemos dejar listos distintos platos para toda la semana, con una base común. O bien, dejando preparadas las guarniciones para que solo tengamos que hacer la carne, el pescado o la pasta, para añadir lo que ya tenemos listo.

Como resultado tendremos comida sana, calendarizada y económica, para poder afrontar la semana y tener el cuerpo de Rosalía (en el hipotético caso de que me gustara el reggaetón, o lo que coño cante). Y si todo esto falla, recuerda que hay multitud de opciones delivery que pueden ayudarnos a mantener dieta sana, incluso en el día más ajetreado.

 

Algunas opciones delivery sanas y económicas

 

BeGreen Salads

A apenas dos calles de distancia de Llum Coworking se encuentra un local de BeGreen Salads, una franquicia que apuesta por la comida sana y de calidad. Por menos de siete euros puedes disfrutar de ensaladas variadas (griegas, indias, poke…) y wraps con ingredientes frescos.

 

El pucherito verde

El Mercado Central de Valencia, a diez minutos de nuestro espacio de trabajo, esconde multitud de secretos gastronómicos. Uno de ellos es sin duda El pucherito verde, un pequeño negocio que hará las delicias de los aficionados a las poké salads. Allí, por menos de cinco euros puedes degustarlas en todo su esplendor.

 

Saona

Si acabas de llegar a Valencia y quieres probar la comida mediterránea, en Saona puedes hacerlo. En su menú del día podemos encontrar opciones tan diferentes como carnes, pescados y tapas, que podremos consumir en el mismo restaurante o pedirlas para llevar.

 

Margarito Restaurant

Y por último, para probar una comida diferente te recomendamos Margarito Restaurant. Una manera muy original de comer de forma saludable. Nos ofrecen tres opciones, las ensaladas, las hamburguesas y la comida de mercado. Todas con grandes posibilidades de customización y sus raciones no solo son sanas, sino que también muy generosas.

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